Publicado por
Abel Carreto Sánchez
¿Te acordarás de mí mañana, en el ocaso, cuando después de ocho horas, nos conocimos a fondo? ¿Te acordarás de mi cuando acudas a una fiesta en la que no conozcas a nadie? ¿Te acordarás de mí cuando, después de verte una y otra vez y recordarte que existo gires la cara para olvidarme?
Seguramente tus ojos estén enfocando a otro corazón, pero el 31 de diciembre, recordarás mis palabras. Cuando las dudas y los propósitos aparecen apresuradamente para desear un año nuevo y dar un cambio, me incluirás en tu lista? Sinceramente, preferiría una negativa, porque las palabras, se las lleva el viento y los papeles se queman. Solamente me quedará, entonces, desear que tu atención recaiga en mí nuevamente, para que en nada, me vuelvas a olvidar y a creer que algo extraño puede hacer que me recuperes. ¿Encontrarás, entonces, la facilidad para aconseguirme de nuevo, o decidiré olvidarte para siempre cuando el veneno de tu amor fragüe por mis venas? ¿Me invadirá el rencor, la avarícia y el egoísmo de retraerme socialmente y abandonar las espectativas de cualquier relación interpersonal?. Yo no lo sé, sólo se que intento odiarte, pero el amor me invade. Cualquier relación con la realidad, sería un disparate, ¿verdad?.