Viva España!

La mejicana de recuerdos pastel tenía pechos de infarto. Mano dentro y mano fuera. La mano jugaba a deslizarse, la mano pecaminosa. Hembra insaciable y pudor aparcado en un motel de carretera. La soledad jugaba a imaginarte no como puta; como alguien a quien amaba: mentira.
Que la mejicana pastel tenía esposo, hijos en su tierra incluso. Yo solo buscaba algo de amor entre tanta carne. Mi trastorno obsesivo compulsivo con la limpieza me recordó que los cuchillos de dos filos matan más que los de uno, y que odiaba el acento mejicano. Algo irracional en mí que me conducía a introducirle el cuchillo por detrás, por delante y por adverbio de lugar imaginable.
La mujer más desgarraba y yo disfrutaba. Cría fama y échate a dormir. Relatos de dolor y placer sexual. Conclusiones macabras y xenofobia. Gente asquerosa sin opinión, voz de idiotas, conducta gregaria. Viva España!
  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Delicious
  • Google Buzz

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada