Miradas...

Una mirada, dos miradas, tres miradas... las miradas se cuentan. De amor, de odio, de cariño... las miradas son emociones. Son emociones y se cuentan y transmiten más que las palabras. Éramos cinco. Habíamos nacido allí y lo que juramos no abandonar mediante promesas de adolescentes se devaneció como un castillo de naipes azotado por el viento de una esperanza caduca llamada vida.
Todos muy diferentes entre nosotros, pero compartíamos la manera de ver la vida, de divertirnos.
Y de ver las cosas. Yo era muy iluso y creí ver una mariposa tricolor que sobrevolaba nuestro espacio.
Nunca pensé que una persona pudiese ser tan importante para mí.
Alguien con quien compartir penas y glorias y glorietas y vivir momentos irrepetibles.
Y asegurarme de que al día siguiente estará ahi para apoyar y animar y yo lo mismo por él.
Hasta que se harte de mí, que lo bueno dura poco y todo se rompe y desquebraja sin yo quererlo.
Tengo miedo a perderte, no es la primera vez que me pasa.
Si quiero hablarte, te escribo y me oculto detrás de cada palabra sin esperar respuesta. Sólo contemplando.
  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Delicious
  • Google Buzz

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso este!!
no lo habia leido...-.-

Publicar un comentario en la entrada