23/04/2009

Tiempo

Tiempo para pensar. Sentarse en la hierba y acariciarla con la palma de la mano. Sentir esa humedad que al minuto desaparece. Ese instante de esperanza que se desvanece con la sequía. Un contorneo que imita la sensación de vacío. Un instante que cambia el mundo, una mirada que enloquece a los sentidos. Salvajismo en estado puro y me siento.
Cerca de ti, para envolverme con tu aroma y bailar hasta la puesta de sol.
Andando por la calle, viendo sombras pasar, maniquís de la sociedad. ¡Corred, corred! Mañana será tarde. Ayer es tarde, hoy ya es tarde. No hay tiempo... se acaba, y lo hemos disfrutado bailando un vals en la orilla del Mediterráneo. Estupideces sin sentido que nos hacen sentir los más felices del mundo.

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