16/04/2009

No Lloró

No sé por qué escribo esto. Cada palabra que redacte, cada línea que añada sobre este tema, me hará sentir ruin, pero lo necesito.
Necesito despojarme de un sentimiento de culpa que me persigue de hace días, que persigue a mi sombra como un esclavo del que nunca me podré liberar.
A Mya ya no se la distingue de una roca. Sus oquedades en el pellejo y su cara pálida ya no me llaman papá.
Día tras día, noto que pierdo un poco de ella, una caricia, un beso, un "estoy ahí". Los huesos piden carne que devorar y el estómago ya se ha inventado mil sonidos para manifestar el hambre.
¿Cómo decirle a un niño que si come más pan matará a su familia?
¿Cómo decirle a un niño que, como beba más agua, su madre recorrerá 30km para traer de vuelta un cántaro.
¿Cómo decirle un niño que su padre no puede conseguirle nada que llevarse a la boca?
¿Cómo decirle a un niño que a 3000km de allí, los acomodados se justifican creyendo que nunca llegará la ayuda que envíen.
Preguntas y más preguntas en una mente atormentada que, si cruza una alambrada, será tachada de inferior y si se vende al diablo, de cobarde.
Toma el largo camino a casa, ve la escuela.
Nunca ha sabido escribir su nombre... bueno, sí, cuando aquellos hombres blancos les ordenaban en hileras interminables y les gritaban «¡nombre aquí!».
Siempre ha querido saber cosas, pero no sabe nada, nadie le ha dicho nunca «¡a la escuela!».
Ni siquiera había pisado otro terreno que no fuese aquel maldito polvo de arena.
Su hija murió; no lloró, no sabía.
¿Una cifra en una lista? Ni eso.
Una persona olvidada por una sociedad que nunca la reconoció como tal, un zoológico cuyo aparcamiento es el hemisferio norte.
¿Por qué la había dejado morir?
¿Por qué la había dejado vivir?
Cayó un papel del suelo, una nota, rayajos profundos en lápiz, miedo y desesperación en su tipografía.
Era una nota. ¡Una nota para ser solidario!
1. La solidaridad no existe.
2. Pensar en cosas irrelevantes, nunca ayudar, creer en una bandera.
3. Odiar el color negro, especialmente su variedad más oscura.
4. Pensar en que todos descendemos del centro de África.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada