Eres un extraño, pero eso no importa. Ahora lo que me interesa es que estás a mi lado y aunque me cueste apreciarte, llegará un punto en el que me acercaré a tu lado y, levantando grotescamente mi ceja, te pediré tu número de teléfono. Si me dices que no, me alejaré indiferentemente, como si nunca hubieras estado en esa sala. Si me dices que sí, seguramente vayamos a casa a follar. No lo sé, pero sería interesante descubrirlo. ¿Me acerco?

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada